martes, 16 de junio de 2009

Mi Enfermedad

Tengo un problema, una enfermedad. Tal vez el término apropiado para mi condición sea “amor platónico”.

Los síntomas se manifestaron a temprana edad, a través de una fijación por la niña de “Paso a paso”, ¿recuerdan esa serie? Pero no les hablo de la chica “nice”, sino de su hermanastra, la achorada, la que usaba el gorrito. Me tragaba todas esas ridiculeces con Suzanne Summers y Sasha Mitchell (sí, el que sale en las secuelas de “Kickboxer” o “Retroceder nunca, rendirse jamás”, la verdad que no recuerdo), sólo para verla a ella.














Años más tarde, de adolescente, tuve una pequeña obsesión con Natalie Portman. Ya había visto “El profesional”, pero cuando en verdad me llegó fue en su papel de la inocente “Lolita” de “Beautiful girls”. Ahí no sólo era bonita, sino también escuchaba buena música. ¡Cómo hubiera querido ser Timothy Hutton! Y, tal vez, por imitarlo, la primera vez que me enamoré fue de una niña. No le llevaba tantos años, pero en esa época se notaba una diferencia: yo estaba por salir del colegio, ella comenzaba la secundaria. La buscaba a la salida y conversábamos lo que podíamos antes de ingresar a nuestra respectiva movilidad. Una de aquellas tardes, por su cumpleaños, quise regalarle un cuento. Ella hizo como si no le interesara. Nunca se lo di.


















Luego está la novia de mi amigo. Ella no era nada mi estilo, pero parábamos bastante juntos, nos emborrachábamos felices y era la reina del drama y, como cineasta que quiero ser, a mí me encanta el drama. Cuando asumimos lo que pasaba, dejamos de salir un tiempo. Casi pierdo a mis dos amigos, pero felizmente tienen un código de la amistad a lo Bryce. Ahora ella es menos dramática, ha arreglado un poco su vida y sigue con mi amigo. Desgraciadamente, dentro de ese grupo, hay más chicas.

A mi mejor amiga, también amiga de la novia de mi amigo, le conté lo que sentía por ella luego de que ella me contara que se había agarrado a un huevón. Toda esta historia creo que no alcanzará para este blog, pero puedo decir que si de alguien me he enamorado realmente fue de ella. Al poco tiempo se fue a Europa. Siempre nos escribíamos, me despertaba algunos sábados por la mañana con una llamada. Casi un año después regresó e hice todo por ella: cosas tan ridículas como escribirle y cantarle una canción en el parque, acompañado de la guitarra de un pata de la facultad. Desde entonces he decidido no volver hacer esas huevadas de nuevo.












Cuando entendí que no me hacía nada bien me alejé y conocí a otra chica, mi sueño hecho realidad: una cantante. No estaba enamorado, pero lo intentábamos, hasta que un día mi “mejor amiga” me llama y me dice que tiene que hablar conmigo. Salimos a un café, luego nos tomamos un vino por ahí, la verdad que la pasamos muy bien, con ella siempre me sentí en casa. Al llegar a la puerta de la suya, me dijo que yo era lo mejor que le había pasado en su vida, que íbamos a poner a nuestros hijos en el Franco Peruano y los haríamos ver películas de Truffaut. Me besó. Terminé con mi novia y luego, mi “mejor amiga”, me choteó. Esta vez, el que huyó a Europa fui yo. Ahora ella está en algún país, visitando a su pareja, con el que está desde un mes después que me confesó sus sueños con nuestros futuros hijos. Según ella, dice que el pata me tiene celos. Bien hecho.













En España me esperaba una limeña. Bajita, pecosa, artista, mayor. Traté de contenerme, pero no pude, era linda. Me parecía raro que no conociera a alguien que en verdad la tomara en serio. Quería decirle todo lo que esos chicos no le decían, porque en verdad se lo merecía. Alguna noche, la salvé de una borrachera con absenta y, aunque yo también andaba con mis tragos, no tuve el valor de decirle lo que sentía, hasta un mes antes de regresar a Lima: borracho en una discoteca de mierda, le dije que me encantaba y ella sólo me abrazó. Antes de viajar le regalé una novela gráfica: “Nunca me gustaste”; hace unos días recibí otra de parte de ella, en el que había escrito que me extraña. Anoche me dejó un mensaje en el chat, decía que en estos días se acordaba mucho de mí; yo también de ella.















A la francesa la conocí en un bus; sí, algo parecido a las películas. Salíamos, pero nunca me atreví a hacer nada porque ella tenía novio y yo no quería complicarme más la vida, siempre traté de mantener una distancia. Una semana antes que me vaya, en un domingo de resaca, como el de hoy, me llamó y me dijo que me quería. Una semana después, la limeña y ella se despedían de mí en la estación de buses. Hace poco recibí una carta: contenía hojas de los árboles de Lyon. Aún sigue con su novio.














¿Qué es esta enfermedad que nos lleva a fijarnos, a enamorarnos de personas tan alejadas de lo que nosotros queremos, de lo que esperamos? Puede que a estas chicas las llegue a conocer bien, pero al final de cuentas todas son tan distantes como la chica de “Paso a paso”. Sin embargo, me alegro de haberlas conocido, de distintas maneras, pero sobre todo enamorado, como se lo merecían.

De regreso a Lima, encontré en una vieja amiga buena compañía. Cuando estaba en España la extrañaba porque tiene una vejiga casi tan sensible como la mía y es aún más torpe que yo: acompañado de esta manera, estas “desventajas” se convertían en anécdotas.

Ayer salimos y ella estaba linda, con vestido nuevo. Ahora la llamé y le advertí sobre mi condición, que al parecer ciertos síntomas se están manifestando. “No te preocupes, ya no voy a usar ese vestido”, me dijo.

5 comentarios:

Bruno. dijo...

Una vez recité frases y canciones de algunas películas frente un público totalmente extraño.. horas más tarde, la chica a la que se lo había dedicado, está casi agarrando on otro pata... y tengo un culo chochera...

Mal de amores Ladines.. algunos lo sufren...

Renzo dijo...

Yo me enamoré de Ellen Page en Juno.

limeño bajo zero dijo...

alamierda... la tuya es fuerte bruno... y sí, yo también me enamoré de Ellen Page, en eso estoy contigo Renzo... de ella, de Winona Ryder, Anna Karina, Jenniffer Anniston... etc, etc...

Bienmesabe dijo...

Yo tb estaba en la estacion de BUS, y aunq no te hayas enamorado de mi , pudiste mencionarme no????
un abrazo campeon, Bebere por ti en la distancia y cercania,pio

Anónimo dijo...

Alors tous deux on est repartis
Dans le tourbillon de la vie
On à continué à tourner
Tous les deux enlacés...